Todo gran proyecto nace de una necesidad. Observa tu comunidad: ¿Qué duele? ¿Qué falta? ¿Qué te molesta? Puedes empezar con estas preguntas:
🔍 Tip: Conversa con personas mayores, maestras, líderes locales o vecinas. El mejor diagnóstico surge del diálogo.
Sé claro, directo y medible. No se trata de decir “quiero ayudar”, sino de especificar cómo y para qué:
Ningún líder avanza solo. Rodéate de personas comprometidas, incluso si solo son 2 o 3 al inicio. Busca a quienes complementen tus habilidades:
🧠 Hay redes juveniles en todo México con experiencia en esto. Algunos jóvenes ya están guiando a cientos más. Búscalos.